Recomendaciones alimenticias en las diferentes fases de la enfermedad

En cada situación del brote, nos alimentaremos de manera diferente, ya que la tolerancia a según qué alimentos y según cómo estén cocinados, varía infinitamente según el estado del brote en el que nos encontremos. Se recomienda comenzar siempre por los alimentos del escalón previo, de la situación de mayor gravedad e ir viendo cómo se van tolerando, para después, tras probarlos y ver si realmente se pueden tomar aceptablemente, subir a los de su escalón de gravedad.

Inicialmente, se recomienda hacer un registro alimentario, para evaluar qué es lo que no sé tolera y de qué manera.

Alimento y Cantidad Fecha y Hora de consumo Síntomas Hora de aparición de síntomas Hora de fin de síntomas

También se recomienda abundante hidratación, pero teniendo especial cuidado en qué y cómo lo bebemos.

Bebidas recomendadas Bebidas no recomendadas
-Agua (no carbonatada, no gaseosas)

-Bebidas Isotónicas bajas en azúcar

-Infusiones, caldos vegetales colados

-Agua de arroz

-Zumos naturales colados o envasados sin pulpa, bajos en azúcar (si/no colados, por tolerancia)

 -Bebidas refrigeradas

– Bebidas congeladas

-Bebidas con cafeína o teína.

-Bebidas carbonatadas.

-Bebidas energéticas

Limitar el consumo de fibra insoluble, para evitar las obstrucciones intestinales.

Cereales recomendados

Con bajo contenido en fibra insoluble

Cereales NO recomendados

Con alto contenido en fibra soluble

·         Sémola de trino y arroz

·         Tapioca

·         Arroz hervido no integral

·         Pasta muy coida

·         Cereales refinados sin azúcar

·         Pan tostado, pan blanco (mejor del día anterior)

o   Cereales integrales, de grano entero

o   Pan integral, bollería integral.

Procurar aumentar la ingesta de proteínas habitual durante los periodos de actividad de la enfermedad, sin aumentar a la par la de grasas.

Proteinas recomendadas Proteinas no recomendadas
Fuentes de proteínas magras (pescado, carne, huevos-con predominancia de claras-y tofu) Carnes grasas, fritas o muy procesadas (embutidos industriales). Frutos secos.

Evitaremos el consumo de grasas, ya que por los daños en el intestino, la absorción de las mismas están muy disminuidas, y podemos aumentar la sintomatología de dolor abdominal, gases, y aumentar la frecuencia de diarreas, aumentando el malestar.

Alimentos y preparados bajos en grasas Alimentos y preparados altos en grasas
Carnes blancas (pollo, pavo, conejo)  y magras (sin grasa)

Carne magra de ternera no fibrosa (solomillo)

Jamón serrano sin grasa

Camón cocido desengrasado.

Fiambre de pollo o pavo bajo en grasa

Pescado blanco

Huevos (cocidos, tortilla, pasados por agua, pasados por agua, poché)

Cocinar al vapor/plancha/horno/papillote/hervidos/microondas

Carnes grasas

Embutidos grasos

Fritos

Bollería y pastelería

Salsas a bese de crema, mantequilla, nata o queso

Jugos o salsas de carnes rojas

Consumo de lácteos en los brotes de enfermedad de Crohn y colitis ulcerosa
No existe ningún fundamento científico para prohibir el consumo de productos lácteos a los pacientes con enfermedad de Crohn y colitis ulcerosa por el mero hecho de padecer estas enfermedades. Que se sepa, ningún componente de la leche es capaz de favorecer la inflamación intestinal, desencadenar un brote y, mucho menos, causar la enfermedad. La leche y sus derivados son la más importante fuente de calcio que es necesario para prevenir la descalcificación de los huesos, frecuente en estas enfermedades y favorecida por algunos de sus tratamientos (cortisona y derivados). Sin embargo, es cierto que un determinado porcentaje de personas no son capaces de asimilar
totalmente la lactosa (el azúcar que normalmente contiene la leche y le da su sabor dulzón).(También se recomienda la toma de otros alimentos no derivados de la leche ricos en calcio)
Cuando la lactosa que no se ha absorbido en el intestino delgado llega al colon, puede provocar diarrea o gases.
Este fenómeno, que es independiente del hecho de padecer enfermedad de Crohn o colitis ulcerosa, puede ocurrir también en pacientes con estas enfermedades, y en ellos la ingestión de leche puede aumentar sus síntomas (sobre todo la diarrea). Por tanto, los pacientes con enfermedad de Crohn y colitis ulcerosa sólo deben limitar el consumo de leche durante los brotes si este consumo de leche claramente aumenta su diarrea. La mayoría de los pacientes que no toleran la leche pueden tolerar, sin embargo, otros derivados lácteos como el yogur y los quesos curados, cuyo contenido en lactosa es mucho menor. Por otra parte, hay que hacer hincapié en que la intolerancia a los lácteos depende de la lactosa, y no de la grasa que contienen, por lo que, en general, no hay razón alguna para sustituir los productos lácteos enteros por otros desnatados o semidesnatados, salvo en casos excepcionales con enfermedad de Crohn del intestino delgado muy extensa en los que se demuestre la existencia de malabsorción de grasas.

Consumo de fibra en los brotes de enfermedad de Crohn y colitis ulcerosa
Durante los brotes de enfermedad inflamatoria intestinal, es aconsejable hacer una dieta pobre en residuos, particularmente aquellos pacientes con enfermedad de Crohn extensa que presentan estrecheces (estenosis) intestinales, o en los brotes de colitis ulcerosa grave o extensa. Esto significa eliminar de la dieta la denominada fibra insoluble (lignina, celulosa). Este tipo de fibra produce un residuo fecal abundante que puede facilitar la obstrucción intestinal cuando hay estenosis, o dañar la frágil mucosa ulcerada del intestino delgado y colon en los brotes graves. Los alimentos ricos en fibra insoluble son los alimentos integrales, los preparados de cereales tipo All-Bran®, el salvado (de trigo, avena, etc.) y algunos vegetales particularmente “leñosos” (espárragos, alcachofas, legumbres, etc.).
Existe otro tipo de fibra, denominada fibra soluble (pectinas, mucílagos, goma de guar, etc.), que está contenida sobre todo en frutas y legumbres. A diferencia de la fibra insoluble, este tipo de fibra produce menos residuo y, además, es fermentada cuando llega al colon por las bacterias allí presentes. La fermentación de la fibra soluble produce diversas sustancias,
algunas de las cuales son beneficiosas para las células del colon. Como contrapartida, la fermentación de la fibra soluble produce gas, que puede aumentar el dolor abdominal y la sensación de hinchazón durante los brotes. Por tanto, el consumo de alimentos ricos en fibra soluble sólo deberá limitarse si produce estas molestias y dependiendo de su intensidad. No obstante, el consumo de frutas depende mucho del tipo de fruta y si un paciente tiene diarreas o no: el membrillo y el plátano estriñen, y las cerezas y ciruelas son laxantes.

brotes

BROTE SEVERO: la definiríamos como la más dura, ya que es donde menos alimentos se toleran y donde peor se toleran, por lo cual, tomaremos alimentos muy simplificados, resultando realmente restrictiva, deficiente en nutrientes. En estas circustancias, intentará que sea durante el periodo más corto posible, también intentando médico-quirúrgicamente atajar la gravedad del brote lo más rápido posible, para disminuir el gasto energético, para mejorar la absorción de nutrientes, para mejorar el bienestar y aumentar la tolerancia a los mismos.

Pan Pan blanco tostado
Cereales Arroz hervido, pasta pequeña para sopa. Harina de maíz, sémola de arroz y sopa de tapioca.
Patata Puré de patata (posible añadir otros vegetables)
Pescados Pescados blancos magros (merluza, bacalao)
Huevos Tortilla francesa, huevo cocido.
Carne Ave (pollo y pavo sin piel), conejo, ternera magra y mejor picada.
Embutido Jamón y pavo cocido, jamón serrano sin tocino.
Leche Valorar tolerancia. Valorar vegetales.
Grasas Aceite de oliva, girasol. Mantequillas en pocas cantidades.
Frutas Manzana asada/rallada. Plátano maduro y pera asada o en compota.
Dulces Galletas simples tipo maría en pequeñas cantidad, mermelada en pocas cantidades.
Bebidas Agua, evitar té/café, caldo vegetal filtrado, zumos filtrados, agua de arroz con zanahoria

Forma de preparar el alimento: Cocido en agua y papillote.

BROTE MODERADO: aparte de los alimentos del brote severo, añadimos según tolerancia:

Pan Pan de molde, pan tostado y pan del día anterior
Cereales Pasta hervida muy cocida, no al dente. Cereales base de maíz sin azúcar
Patata Patata cocida
Pescados y marisco Gambas y langostinos cocidos.
Carne Lomo de cerdo, cordero sin grasa, perdiz, potro.
Leche Yogur natural, queso semiseco en pequeñas cantidades y quesitos desnatados
Frutas Melocotón en almibar escurrido, zumos de uva y manzana hechos en casa y colados
Bebidas Café y tés muy suaves (evitar té rojo y negro) y diluidos.

Forma de preparar el alimento: Cocción en agua, papillote, plancha, horno y parrilla.

Brote leve: añadimos, junto a los alimentos anteriores, alimentos con fibra soluble, poca fibra insoluble para evitar obstrucciones y residuos. También control en las grasas industriales/transformadas.

Pan Pan del día
Legumbres Pasado por pasapuré, plato que sea compuesto, no completo de legumbre.
Verduras Ajo, cebolla y zanahoria en pequeñas cantidades. En puré con pasapuré, calabacín, puntas de esparrago, corazón de alcachofa, remolacha. Berenjena sin piel ni semillas. Judias verdes tiernas hervidas, endibias cocidas. Procurar EVITAR CONSUMO DE VERDURAS CRUDAS.
Embutido Longaniza, lomo y fuet.
Leche Intentar introducción normal, y comprobar la tolerancia.
Dulces Bizcocho casero con baja cantidad en azúcar.

Forma de preparar el alimento: cocción en agua, papillote, plancha, horno, parrilla, guisos, estofados suaves. Salsas muy suaves, sin especias picantes y muy bajas en grasas.

Dieta en remisión:

La indicación durante este periodo es una dieta equilibrada, variada, dentro de la tolerancia a cada alimento de cada persona. Se recomienda en porcentajes calóricos:

  • 60% hidratos de carbono: hidratos de carbono: arroz, pasta,patata, pan frutas, verduras.
  • 10 % del total: azúcares simples: azúcar, fruta y verduras
  • 30% lípidos: preferible: aceite de oliva y girasol alto oleico.
  • 10% proteínas: carne, pescado, huevos, legumbres.

Se recomienda también racionar las veces que se come a lo largo del día, más de tres veces al día, entre cinco y seis veces al día, para favorecer la mejor absorción de los nutrientes, y evitar el reflujo, los gases junto con la masticación completa.  Estas calorías que sean mayormente entre la mañana y el mediodía, para que la cena y el resopón sea ligero, y acostarse al menos una hora más tarde de este último.

También se recomienda tomar aproximadamente litro y  medio de líquidos al día, y si son líquidos en vaso, es decir, que no sean sopas, cremas, mejor tomarlos entre horas, y evitar beber por pajita y bebidas gaseosas, para evitar la aerofagia (tragar aire).

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