Prácticas anti-estrés

A través del presente post vamos a adentrarnos en la gestión del estrés, visitando la parte más práctica. Nuestro objetivo es que ante situaciones de pérdida de control, de nervios, en las que te sientas superado o la incertidumbre te reconcoma, puedas recurrir a estos ejercicios. Es importante reflejar que son herramientas que se suelen mostrar en consulta con indicaciones muy precisas, y aquí las ofrecemos de manera generalizada, como un complemento a vuestra vida diaria.

Presentaremos los ejercicios de respiración y de gestión del tiempo, entendiendo que pueden ser tareas a realizar en solitario y como introducción a las técnicas anti-estrés.

Es importante aclarar que el resultado no le proporciona el ejercicio sino vuestra implicación en el mismo.

  1. a) Respiración. Se trata de un proceso de autorregulación de nuestro organismo de gran relevancia. Una de sus funciones es rebajar la ansiedad recuperando los ritmos vitales en niveles óptimos. Resulta de utilidad en momentos en que perdemos la concentración o necesitamos pensar, o  para ayudarnos a gestionar las emociones.

Pasos a seguir:

  • Busca un lugar tranquilo, silencioso.
  • Te recomendamos que te sientes y coloques tus manos sobre el abdomen. Descansa unos segundos en esta postura.
  • Cierra los ojos y deja la mente en blanco.
  • Imagina que dentro de tu abdomen hay una bolsa vacía.
  • Ahora inspira hondo ( entre 3 y 5 segundos) y nota cómo se va inflando esa bolsa con tu aire.
  • Mantén el aire en tu cuerpo unos segundo. Percibe cómo tu cuerpo empieza a relajarse.
  • Ahora expulsa ese aire, poco a poco, dándote cuenta de que la bolsa se desinfla en tu interior, y continuando con la relajación corporal.
  • Repite el ejercicio varias veces, tratando de concentrarte únicamente en el aire y en su movimiento.

            +Si interiorizamos estos pasos seremos capaces de recurrir a esta herramienta en momentos de intranquilidad.

  1. c) Gestión del tiempo. Establecer prioridades y reorganizar nuestro día a día, para que de la manera más cómoda posible atendamos todos los espacios relevantes, laboral, familiar, conyugal, de ocio… ofreciendo un tiempo a cada área y dentro de nuestro propio ritmo.

Pautas: Una agenda o un calendario personal, resultan de gran utilidad a la hora de marcar el tiempo del que disponemos para realizar las gestiones de obligado cumplimiento, visitas médicas, dudas que se nos planteen, así como el tiempo de ocio o actividades extra.

Otros aspectos de destacado interés son :

  • los imprevistos, que echan abajo nuestros planes u organización previa. Debiendo contemplarlos en nuestro calendario estableciendo horarios amplios para las tareas a cumplir.
  • Delegar y aprender a decir no. Pueden tirar por tierra, no sólo un plan, sino nuestro estado de ánimo.
  • Máximo rendimiento. El conocer qué momento es el más óptimo para sacar adelante una tarea es indispensable.

Organizar y planificar son estrategias que nos pueden alejar de estado de alteración. La previsión es sin duda, un aspecto clave a la hora de prevenir el estrés negativo y mejorar nuestra calidad de vida como pacientes.

Victoria S. Mújica

Artículo patrocinado por:

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